Canadá acusa a dos por asesinato del activista iraní-canadiense

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Las autoridades canadienses presentaron cargos de asesinato en primer grado contra dos personas por la muerte del activista iraní-canadiense Masood Masjoody, un profesor de matemáticas de la Universidad Simon Fraser conocido por sus críticas al régimen de Teherán. La policía describió el crimen como un “incidente dirigido”, lo que refuerza la hipótesis de que Masjoody fue atacado por su perfil público y sus denuncias políticas.

Masjoody, de 45 años, fue reportado como desaparecido el 2 de febrero de 2026 en Burnaby, Columbia Británica. Vecinos alertaron a la Real Policía Montada de Canadá (RCMP) sobre su ausencia, lo que llevó al Equipo Integrado de Investigación de Homicidios (IHIT) a abrir una pesquisa. Desde el inicio, los investigadores consideraron que la desaparición estaba vinculada a un acto criminal.

El cuerpo del activista fue hallado el 6 de marzo en Mission, Columbia Británica, confirmando las sospechas de homicidio. Días después, las autoridades anunciaron la detención de Mehdi Ahmadzadeh Razavi (48 años, residente en Maple Ridge) y Arezou Soltani (45 años, de North Vancouver), quienes enfrentan cargos de asesinato en primer grado.

Masjoody había sido miembro inicial del movimiento opositor Farashgard (Iran Revival), una red de jóvenes iraníes en el exilio que busca el derrocamiento de la República Islámica y respalda a Reza Pahlavi, hijo del último sha de Irán. Aunque se distanció posteriormente del grupo, mantenía una fuerte presencia en línea como crítico del régimen, lo que lo convirtió en una figura visible dentro de la diáspora iraní.

El caso ha generado preocupación en la comunidad iraní en Canadá, que teme por la seguridad de los disidentes en el extranjero. Organizaciones de derechos humanos han solicitado una investigación exhaustiva para determinar si existen vínculos internacionales detrás del asesinato. 

La acusación contra Razavi y Soltani representa un paso clave en el proceso judicial, pero también subraya los riesgos que enfrentan los opositores al régimen iraní fuera de su país. El caso Masjoody podría convertirse en un referente sobre la protección de activistas en Canadá y la respuesta frente a amenazas transnacionales.