La empresa estadounidense 23andMe, pionera en pruebas genéticas, ha presentado una solicitud de bancarrota en Estados Unidos y busca un comprador, dos años después de que hackers accedieran a millones de perfiles de usuarios. El anuncio se realizó el domingo por la noche, informando que la compañía había solicitado una reorganización financiera ante un tribunal de quiebras en Misuri.
Como resultado de esta situación, la empresa ha emitido advertencias a sus clientes, instándolos a solicitar la eliminación de sus datos por preocupaciones relacionadas con la privacidad.
23andMe se hizo famosa por ofrecer una prueba de saliva que, por menos de 200 dólares, permite a los usuarios determinar su ascendencia y algunos rasgos genéticos relacionados con la salud. En su apogeo, millones de personas se interesaron en las pruebas de ADN, convirtiéndolas en regalos populares durante la temporada navideña.

Con sede en Silicon Valley y en el mercado bursátil neoyorquino desde 2021, 23andMe afirmaba tener 15 millones de clientes. Sin embargo, sus ventas han disminuido significativamente en los últimos meses, a medida que el interés en las pruebas de ADN ha decaído y tras sufrir una filtración de datos significativa.
La cofundadora y directora ejecutiva, Anne Wojcicki, quien presentó su renuncia pero permanece en la junta directiva, rechazó una oferta de adquisición. A pesar de los desafíos que enfrenta la empresa, Wojcicki ha expresado su creencia en el futuro de 23andMe.
En noviembre, la compañía anunció el despido del 40% de su personal, lo que equivale a aproximadamente 200 empleados, y suspendió sus programas de investigación debido a las dificultades financieras. Además, 23andMe reveló que acordó pagar unos 37.5 millones de dólares para resolver las demandas relacionadas con la filtración de datos ocurrida en 2023. Este incidente afectó a 6.9 millones de cuentas, de las cuales 5.5 millones contenían información sobre coincidencias genéticas.