El presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, sostuvo una importante reunión con representantes del sector empresarial en San Pedro Sula, en la que escuchó de primera mano las principales inquietudes y propuestas del gremio productivo de la región norte del país
En vísperas de su toma de posesión el próximo, Nasry Asfura se reunió en la capital industrial del país con el presidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Karim Qubaín, y otros líderes empresariales de la región norte. El encuentro, convocado por el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), se extendió por más de cuatro horas y permitió un diálogo franco sobre los principales desafíos económicos que enfrenta Honduras.
Los empresarios plantearon preocupaciones en torno a la atracción de inversión nacional y extranjera, la necesidad de generar empleo formal, garantizar la seguridad jurídica y mejorar el clima de negocios en el Valle de Sula. También se discutió la importancia de la infraestructura y de políticas claras que permitan a la empresa privada expandirse y contribuir al desarrollo económico.
Asfura, conocido popularmente como “Tito”, reiteró que su administración buscará establecer reglas claras para incentivar la inversión y promover un crecimiento económico sostenible.
Subrayó que el sector privado será un aliado estratégico en la creación de oportunidades laborales y en la consolidación de un entorno competitivo que permita atraer capital extranjero.
El presidente electo también destacó que su gobierno impulsará proyectos de infraestructura y fortalecerá el fideicomiso de salud, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los hondureños y generar confianza en los inversionistas.
La reunión en San Pedro Sula marca el inicio de una serie de acercamientos con distintos sectores productivos, en un contexto de expectativa ciudadana por el rumbo económico que tomará el país tras el relevo presidencial. Con este gesto, Asfura busca enviar un mensaje de apertura y colaboración, consciente de que la estabilidad política y el crecimiento económico dependerán de una relación sólida entre el Estado y la empresa privada.