El Real Madrid dio un paso firme hacia los octavos de final de la Liga de Campeones al imponerse 1-0 al Benfica en Lisboa, en un partido marcado más por la polémica que por el fútbol.
El protagonista fue Vinícius Júnior, quien tras anotar el único gol del encuentro denunció al árbitro francés François Letexier haber recibido insultos racistas del argentino Gianluca Prestianni.
El brasileño abrió el marcador en el minuto 50 con un potente disparo de derecha que se coló en la portería defendida por Trubin. En la celebración, Vinícius realizó un breve baile frente a la grada, gesto que encendió los ánimos de varios jugadores del Benfica y derivó en un enfrentamiento que terminó con el delantero amonestado. Fue en ese contexto cuando el atacante del Real Madrid se dirigió al colegiado para denunciar los insultos racistas, un hecho que eclipsó el triunfo merengue y generó indignación en el Estadio de la Luz.
El incidente reaviva el debate sobre el racismo en el fútbol europeo, un problema que ha golpeado en varias ocasiones a Vinícius en la liga española y que ahora se traslada al escenario continental. La UEFA deberá pronunciarse sobre lo ocurrido, mientras el Real Madrid expresó su respaldo absoluto al jugador y exigió medidas contundentes.
En lo deportivo, el equipo de Carlo Ancelotti se lleva una ventaja mínima pero valiosa para la vuelta en el Santiago Bernabéu, donde buscará sellar su clasificación. El Benfica, por su parte, necesitará una actuación impecable para remontar la eliminatoria.
La jornada de repesca también dejó emociones en Francia, donde el París Saint-Germain venció 3-2 al Mónaco en un duelo vibrante. Con goles de Mbappé, Dembélé y Vitinha, los parisinos lograron imponerse pese a la resistencia monegasca, acercándose igualmente a los octavos.
En Lisboa, sin embargo, el resultado quedó en segundo plano: la denuncia de Vinícius recordó que la lucha contra el racismo sigue siendo una asignatura pendiente en el fútbol europeo.