Los Tigres de la UANL protagonizaron una noche histórica en el estadio Universitario “El Volcán”, al vencer 5-1 al FC Cincinnati de la MLS y conseguir una remontada épica que les permitió avanzar a la siguiente ronda de la Liga de Campeones de la Concacaf con un global de 5-4.
El conjunto mexicano llegaba al partido de vuelta con la obligación de revertir el 3-0 sufrido en la ida, y desde los primeros minutos mostró su ambición ofensiva.
El uruguayo Rodrigo Aguirre abrió el marcador al minuto 5 y Ozziel Herrera amplió la ventaja al 10, encendiendo la ilusión de la afición.
En el inicio del segundo tiempo, Tigres volvió a golpear con contundencia: Herrera anotó nuevamente al 46 y Aguirre repitió al 49, con asistencias recíprocas que reflejaron la conexión ofensiva del equipo. Con el 4-0 parcial, los felinos estaban logrando la hazaña.

Sin embargo, el delantero togolés Kévin Denkey descontó para Cincinnati al minuto 65, y el 4-1 le daba la clasificación a los visitantes por el criterio del gol de visitante. La tensión se apoderó del estadio y obligó a Tigres a buscar desesperadamente un quinto gol.
El técnico argentino Guido Pizarro realizó cambios estratégicos y mandó al campo al histórico goleador francés André-Pierre Gignac y al volante uruguayo Fernando Gorriarán, quienes aportaron experiencia y liderazgo en los minutos finales.
La recompensa llegó en tiempo de descuento, cuando Tigres consiguió el ansiado quinto gol que selló la remontada y desató la euforia de los más de 40 mil aficionados presentes en “El Volcán”.
Con esta victoria, Tigres no solo avanzó en la Concachampions, sino que reafirmó su condición de potencia regional y dejó una de las remontadas más memorables en la historia del fútbol mexicano.