BRASIL. – La selección brasileña, el equipo más laureado de la historia con cinco títulos mundiales, atraviesa una crisis profunda que ha dejado a sus aficionados preocupados desde hace dos años.
En este período, ha acumulado una serie de desastres, incluyendo tres cambios de técnicos, lesiones constantes de su estrella Neymar y la incertidumbre sobre el futuro de sus jóvenes promesas.
La última víctima de esta crisis ha sido Dorival Júnior, quien fue destituido de su cargo como seleccionador de la Canarinha este viernes, solo un año después de asumir el puesto.
La decisión llega tras la humillante goleada de 4-1 que Brasil sufrió el martes en el Monumental de Buenos Aires a manos de Argentina, un resultado que ha debilitado la moral de un equipo que se ve desmotivado a menos de un año del próximo Mundial en México, Canadá y Estados Unidos.

La indignación por esta derrota, la peor frente a la selección albiceleste desde 1964, recayó completamente sobre Dorival Júnior.
A pesar de que el veterano entrenador había manifestado su confianza en el trabajo realizado y su determinación de “jamás desistir”, el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Ednaldo Rodrigues, decidió dar por terminado su mandato. Bajo su dirección, Brasil jugó 16 partidos, con un saldo de siete victorias, siete empates y dos derrotas.
Dorival inició su gestión con optimismo, logrando una victoria ante Inglaterra en Wembley (0-1) y un emocionante empate contra España en el Santiago Bernabéu (3-3). Sin embargo, su desempeño en la Copa América de Estados Unidos fue decepcionante, con solo una victoria en cuatro partidos, lo que resultó en la eliminación en cuartos de final a manos de Uruguay.
Las eliminatorias sudamericanas también mostraron un desempeño flojo del equipo: una derrota ante Paraguay, empates en casa contra Venezuela y Uruguay, y la mencionada goleada ante Argentina, que estaba plagada de bajas.

La elección de Dorival no fue la primera; su predecesor, Fernando Diniz, y Ramón Menezes, ambos técnicos interinos tras la salida de Tite después del Mundial de Qatar 2022, tampoco lograron dar con la fórmula correcta. Diniz estuvo al mando durante seis partidos y Menezes solo tres, ambos enfrentándose a records históricos negativos en las eliminatorias sudamericanas.
En noviembre de 2023, durante el mandato de Diniz, Brasil sufrió su primera derrota en casa en un clasificatorio mundialista frente a Argentina (0-1) y cayó ante Colombia (2-1) por primera vez en la historia de la competición.
La búsqueda de un nuevo entrenador se convierte ahora en una prioridad para la CBF, que enfrenta una presión creciente para restaurar la identidad y competitividad de la selección brasileña antes de que comience el Mundial.
La incertidumbre sobre el futuro del equipo, junto con las lesiones de Neymar y la falta de un liderazgo claro, mantiene a los aficionados al borde de sus asientos.