Real Madrid afronta proceso penal por ruido del Bernabéu

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La justicia española abrió la vía a un posible proceso penal contra Real Madrid por la contaminación acústica generada durante los conciertos organizados en el estadio Santiago Bernabéu en 2024.

El 15 de enero de 2026, la jueza de instrucción Mónica Aguirre emitió un auto en el que estima que los conciertos realizados en el Santiago Bernabéu entre el 26 de abril y el 8 de septiembre de 2024 superaron los límites sonoros establecidos por la normativa municipal de Madrid.

Entre los eventos señalados se encuentran los multitudinarios espectáculos de artistas internacionales como Taylor Swift, que reunió a más de 60.000 personas en dos noches consecutivas, y otros de gran impacto como los de Karol G y Manuel Carrasco.

La denuncia fue presentada por una asociación vecinal que asegura haber sufrido graves perjuicios por el exceso de ruido, afectando la convivencia y la salud de los residentes en el entorno del estadio. La magistrada considera que los hechos podrían ser constitutivos de delitos contra el medio ambiente en su modalidad de contaminación acústica, y ha transformado las diligencias previas en procedimiento abreviado, equivalente a procesamiento formal.

El procedimiento se dirige contra la sociedad Real Madrid Estadio S.L.U., responsable de la explotación del recinto, y contra su administrador, José Ángel Sánchez, director general del club y mano derecha de Florentino Pérez.

De confirmarse el juicio, sería la primera vez que el Real Madrid enfrenta un proceso penal por actividades extradeportivas relacionadas con su estadio.

El caso ha generado un intenso debate en España sobre la compatibilidad entre el uso multifuncional de grandes estadios y el respeto a la normativa medioambiental.

El Bernabéu, remodelado recientemente con una inversión superior a 1.000 millones de euros, fue concebido como un espacio para partidos y espectáculos, pero ahora enfrenta cuestionamientos legales que podrían limitar su actividad cultural.

La resolución definitiva dependerá de la evolución del proceso judicial, pero la polémica ya ha puesto en alerta a otros clubes europeos que también explotan sus estadios como recintos de conciertos.