Motagua se quedó con el derbi capitalino al imponerse 1-0 a Olimpia en el cierre de la jornada 7 del torneo Clausura de la Liga Nacional.
El único tanto del encuentro llegó gracias al goleador uruguayo Rodrigo de Olivera, quien se convirtió en la figura del partido y dio a las “águilas” un triunfo clave en sus aspiraciones.
Con esta victoria, Motagua suma 12 puntos y se ubica en la segunda posición del certamen, consolidándose como uno de los principales contendientes al título.
El resultado significó además un duro golpe para Olimpia, bicampeón vigente, que acumula su segunda derrota en el torneo y aún no logra reponerse de la reciente eliminación en la Copa de Campeones.
El clásico número 290 entre ambos equipos se disputó en un ambiente atípico: las gradas del estadio permanecieron vacías, sin el color ni el aliento de la afición que suele acompañar estos encuentros.

Sin embargo, en el terreno de juego las acciones fueron intensas y entretenidas, con llegadas en ambas porterías y un ritmo que mantuvo la expectativa hasta el final.
El gol de De Olivera llegó en la segunda mitad, tras una jugada colectiva que desarmó la defensa olimpista.
El delantero definió con precisión y aseguró los tres puntos para Motagua, que celebró con mesura ante la ausencia de público. Olimpia intentó reaccionar en los minutos finales, pero no logró superar la sólida defensa azul.
La derrota deja al conjunto albo en una situación complicada, con dudas sobre su rendimiento y la presión de recuperar terreno en las próximas jornadas. Para Motagua, en cambio, el triunfo refuerza su confianza y lo mantiene en la pelea directa por el liderato del Clausura.
El clásico capitalino, aunque sin la pasión de las tribunas, volvió a demostrar la rivalidad histórica entre los dos equipos más grandes de Honduras y dejó claro que cada enfrentamiento entre Motagua y Olimpia es un capítulo de alta intensidad en el fútbol nacional.