Los años pasan y Lionel Messi continúa marcando diferencias en el mundo del fútbol. A sus 38 años, el astro argentino recibió la confirmación de que sigue siendo considerado el jugador más influyente del planeta, según estadísticas publicadas por expertos internacionales.
Messi disputa actualmente su tercera temporada con el Inter Miami, equipo con el que asumió el reto de conquistar la Major League Soccer (MLS), un objetivo que se convirtió en deuda pendiente desde su llegada. En 2025, el capitán logró cumplir la promesa y llevó al club rosa a su primer título de liga en la historia, con números que sorprendieron a propios y extraños: 29 goles y 16 asistencias en temporada regular.
Estos registros no solo consolidaron a Messi como el máximo referente de la MLS, sino que también lo ubicaron en la cima de los rankings globales de influencia futbolística. Analistas destacan que, más allá de su edad, el argentino mantiene un nivel competitivo que lo coloca por encima de figuras emergentes y consagradas en Europa y América.

El impacto de Messi trasciende lo deportivo. Su presencia en Estados Unidos ha generado un boom comercial y mediático, con récords de asistencia en estadios, contratos televisivos más lucrativos y un incremento notable en la venta de camisetas del Inter Miami. Además, su liderazgo ha inspirado a una nueva generación de futbolistas en la región.
Expertos señalan que la capacidad de adaptación de Messi, su visión de juego y su vigencia goleadora son la prueba de que sigue siendo un fenómeno único. “No es solo lo que hace en la cancha, es la influencia que ejerce en todo el ecosistema del fútbol mundial”, apuntó un analista deportivo.
Con este reconocimiento, Messi reafirma su lugar en la historia como uno de los jugadores más trascendentes de todos los tiempos, demostrando que la edad no es un límite cuando el talento y la disciplina se mantienen intactos.