El Real España vivió una noche para el olvido en el estadio Morazán de San Pedro Sula, donde fue goleado 6-1 por Los Angeles FC en la ida de la primera ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf.
El equipo hondureño prácticamente quedó sin opciones de avanzar a la siguiente fase, en la que esperaba medirse con la Liga Deportiva Alajuelense, tricampeón centroamericano.
Desde el inicio, el conjunto aurinegro mostró fragilidad defensiva y escasa reacción ante la intensidad del cuadro angelino.
Apenas al minuto 1, Denis Bouanga abrió el marcador de penal, y a partir de allí se desató la avalancha de goles. David Martínez amplió la ventaja al 10, mientras Son Heung-Min, flamante refuerzo de LAFC, anotó el tercero al 21.
Bouanga volvió a aparecer al 23 y Timothy Tilman puso el quinto al 39, dejando al Real España sin respuestas y con la eliminatoria prácticamente sentenciada antes del descanso.
En la segunda parte, Jack Jean-Baptiste logró descontar para los locales al 51, despertando una tímida ilusión en la afición sampedrana.
Sin embargo, Bouanga selló su triplete al 71 y decretó el 6-1 definitivo, un resultado lapidario que refleja la diferencia de jerarquía entre ambos equipos.
La derrota deja al Real España con un panorama sombrío de cara al partido de vuelta en Los Ángeles, donde necesitaría una remontada histórica para revertir la serie.
El sueño de enfrentar a Alajuelense en la próxima ronda parece desvanecerse, mientras LAFC se perfila como claro candidato a seguir avanzando en el torneo.
La afición aurinegra se marchó del Morazán con frustración y resignación, consciente de que el equipo no estuvo a la altura del desafío internacional.
LAFC, en cambio, celebró una victoria contundente que reafirma su poderío en la región.