El Inter de Milán sufrió un duro revés en su camino europeo al caer 3-1 frente al Bodo/Glimt en el Estadio Aspmyra, en Noruega, en el partido de ida de los playoffs de la Champions League.
El conjunto lombardo, que marcha sólido en la Serie A y fue finalista de la pasada edición del torneo continental, no logró imponer su jerarquía en un escenario complicado, con césped artificial y temperaturas bajo cero.
El encuentro comenzó con sorpresa: al minuto 20, Sondre Fet adelantó a los locales con un disparo certero. Inter reaccionó rápido y, diez minutos después, Francesco Pio Esposito igualó el marcador con un gol que parecía encaminar la remontada. Sin embargo, en la segunda parte, el Bodo/Glimt mostró carácter y contundencia.

Jens Hauge puso el 2-1 al minuto 61 y apenas tres minutos más tarde, Kasper Waarst Høgh selló el 3-1 definitivo, desatando la euforia en el estadio del Círculo Polar Ártico.
La derrota representa un golpe para el proyecto dirigido por Cristian Chivu, que deberá buscar una remontada en el Giuseppe Meazza la próxima semana. El resultado confirma la capacidad del Bodo/Glimt de competir contra gigantes europeos, tras haber sorprendido anteriormente a equipos como Manchester City y Atlético de Madrid.
El Inter, que tuvo mayor posesión de balón (55%), careció de eficacia en ataque y sufrió en defensa ante la velocidad de los noruegos. Ahora, los italianos están obligados a ganar con autoridad en casa si quieren mantener vivas sus aspiraciones de avanzar a los octavos de final de la Champions League.