El FC Barcelona, vigente campeón de la Copa del Rey, logró una trabajada clasificación a los cuartos de final del torneo tras imponerse 2-0 al Racing de Santander en el estadio El Sardinero.
El conjunto dirigido por Hansi Flick se encontró con un rival ordenado y combativo, que durante más de una hora mantuvo el empate y puso en aprietos a los azulgranas.
El partido se mantuvo equilibrado hasta el minuto 66, cuando Ferran Torres culminó con éxito un contragolpe para abrir el marcador.
El tanto dio aire al Barça, que hasta entonces había sufrido para encontrar espacios frente a la defensa cerrada del Racing.

Los locales incluso tuvieron ocasiones para adelantarse, pero la falta de precisión y las intervenciones de la zaga culé evitaron sorpresas.
Ya en tiempo añadido, cuando la tensión era máxima, apareció el joven Lamine Yamal para sentenciar el encuentro en el 90+6, tras una asistencia de Raphinha. El gol del canterano, considerado una de las grandes promesas del fútbol europeo, aseguró el pase a la siguiente ronda y confirmó la jerarquía del Barça en un torneo que busca revalidar.
La victoria, sin embargo, dejó lecciones para Flick y sus jugadores: la dificultad de imponerse ante equipos de menor categoría que plantean partidos cerrados, y la necesidad de mayor contundencia ofensiva. El técnico alemán reconoció tras el encuentro que el equipo debe mejorar en la definición y en la gestión de los tiempos de partido.
Con este resultado, el Barcelona se une a los clasificados a cuartos de final y espera el sorteo para conocer a su próximo rival. La Copa del Rey sigue siendo un objetivo prioritario para los azulgranas, que buscan repetir el título conquistado en 2025 y mantener viva la ilusión de un doblete nacional.