MADRID. — El Atlético de Madrid dio un paso de gigante hacia la final de la Copa del Rey al golear este jueves 4-0 al FC Barcelona en el Estadio Metropolitano, en el partido de ida de las semifinales.
El conjunto dirigido por Diego Simeone mostró contundencia y aprovechó los errores defensivos del rival para dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria.
El marcador se abrió temprano, al minuto 7, tras un error de Eric García que terminó en autogol.

Apenas siete minutos después, Antoine Griezmann amplió la ventaja con un disparo certero.
El dominio rojiblanco continuó y Ademola Lookman, al 33’, puso el 3-0 con una gran definición.
Antes del descanso, Julián Álvarez rompió su sequía goleadora y anotó el cuarto tanto en el tiempo añadido (45+2’), desatando la euforia en el Metropolitano.
El Barcelona, dirigido por Hansi Flick, no logró reaccionar y se vio superado en todas las facetas del juego, pese a tener mayor posesión de balón (65%). La defensa culé mostró fragilidad y su portero Joan García quedó señalado por la falta de seguridad en las salidas.

Con este resultado, el Atlético acaricia la final y obliga al Barcelona a una remontada épica en el Camp Nou el próximo 3 de marzo.
La ventaja de cuatro goles convierte al equipo de Simeone en claro favorito para avanzar, mientras que los azulgranas deberán apelar a la historia y al apoyo de su afición para intentar revertir la situación.
La goleada se considera uno de los triunfos más abultados del Atlético sobre el Barcelona en competiciones nacionales, consolidando la reputación del “Cholo” Simeone como estratega en partidos decisivos.