Equipos especializados de la Policía Nacional trasladaron a Darwin Orlando Ramos Díaz desde la Penitenciaría Nacional de Támara hasta la Base Aérea de Palmerola, en Comayagua, como parte del proceso de extradición solicitado por Estados Unidos.
Tras cumplir con los protocolos migratorios y legales establecidos, Ramos Díaz fue entregado a representantes del Gobierno estadounidense e ingresado a una aeronave de la Administración de Control de Drogas (DEA), que partió con destino al estado de Texas, donde deberá responder por cargos relacionados a narcoactividad.

El hondureño fue capturado el 22 de enero de 2025 por equipos antidrogas de la Policía Nacional en El Paraíso, Copán, en cumplimiento de una orden de captura con fines de extradición. Era requerido por un tribunal de Texas por delitos relacionados con el ingreso ilegal de drogas a Estados Unidos.
El 20 de febrero de 2025, un juez de Primera Instancia de la Corte Suprema de Justicia autorizó su extradición diferida, debido a que Ramos Díaz enfrentaba un proceso en Honduras por lavado de activos y asociación para lavar activos ante los tribunales con competencia en materia de criminalidad organizada.