La Seleção encontró el equipo

Hay selecciones que necesitan tiempo para encontrarse en un Mundial. Brasil lo hizo. Y cuando lo hizo, se convirtió en una amenaza real para todos.

El italiano Carlo Ancelotti se encontró una selección en ruinas: dos eliminaciones seguidas en cuartos de final, con Bélgica y Croacia, y sin títulos desde 2019, cuando derrotó a Perú para levantar su última Copa América.

No era el mejor punto de partida. Sin embargo, el técnico más laureado de la historia de los clubes demostró que su magia también funciona con selecciones.

La Canarinha comenzó con un empate ante Marruecos (2-2) que no la diferenció demasiado de sus versiones anteriores, pero cogió confianza goleando a Haití (3-0) para terminar arrasando a Escocia (3-0) con un mensaje claro: aquí estamos.

El gran arquitecto de esa transformación fue Vinicius Junior. El atacante del Real Madrid encadena cuatro goles en apenas tres partidos disputados en territorio norteamericano, evidenciando un estado de gracia que supera incluso sus mejores actuaciones con el club.

Ancelotti hizo lo que mejor sabe: gestionar egos y construir un equipo alrededor de su figura. La Verdeamarela proyecta una imagen sumamente sólida en la retaguardia, equilibrio en el mediocampo y una pegada devastadora en los metros finales.

Como Argentina en Qatar 2022, Brasil tardó en arrancar. Pero cuando el equipo apareció, nadie quiere cruzarse con él. Con Raphinha, Matheus Cunha, Neymar y Vinicius convocados, la Seleção avanza a octavos como líder del Grupo C, y el mundo del fútbol ya tomó nota.