Suiza le amarga la fiesta a Canadá

Vancouver, Canadá. Suiza le amargó la fiesta a Canadá en Vancouver, venció por 2-1 al anfitrión y se apropió del primer puesto del Grupo B en una tarde que empezó con aroma de celebración canadiense y terminó convertida en una advertencia para el equipo de Jesse Marsch, superado durante muchos minutos por la velocidad, la precisión y la contundencia helvética.

A Canadá le bastaba el empate para cerrar la fase de grupos como líder y permanecer en Vancouver, pero Suiza necesitaba ganar y jugó desde el inicio con esa urgencia competitiva.

Fue más agresiva, más precisa en la ocupación de los espacios y, sobre todo, más dañina cuando encontró la espalda de la defensa local.

El golpe llegó nada más comenzar la segunda mitad. En apenas cuarenta segundos, Johan Manzambi encontró a Rubén Vargas dentro del área y el jugador del Sevilla, solo y sin marca, cruzó un disparo duro y ajustado al poste izquierdo. Crépeau no llegó.

En el minuto 57 llegó el segundo: Embolo recibió y pasó a Manzambi, que entró en el área y batió a Crépeau con un remate que el portero no pudo retener.

El partido recuperó tensión en el minuto 76 cuando Promise David, recién ingresado, aprovechó su primer toque para marcar el 2-1, reactivando a Canadá y encendiendo al público del BC Place.

Suiza resistió con oficio en los minutos finales, protegiéndose de la avalancha canadiense hasta el pitazo final.

A pesar de la derrota, Canadá avanza a los dieciseisavos del Mundial, el mejor resultado de la historia del equipo norteamericano, aunque con una advertencia clara: en la eliminatoria directa, cada desconexión defensiva puede costar mucho más. Suiza, más madura y más letal, espera rival en lo alto del grupo.