Dallas, Texas. Lionel Messi abrió la disputa de su sexto Mundial de una forma majestuosa y convirtió cinco goles en sus dos primeros partidos, tres ante Argelia y otros dos frente a Austria, para lograr asentarse como el máximo goleador de la Copa del Mundo en la historia del torneo.
Con el doblete ante Austria, que aseguró la clasificación de la Albiceleste a los dieciseisavos de final, Messi elevó su cuenta personal a 18 tantos en Copas del Mundo, superando la marca histórica del alemán Miroslav Klose, quien cerró su carrera mundialista con 16 anotaciones.
Guinness World Records destacó la magnitud de lo conseguido por Messi, resaltando sus récords actuales: máximo goleador en la historia de los Mundiales con 18 goles, mayor cantidad de partidos disputados con 28, más victorias conseguidas por un futbolista con 18, y mayor cantidad de minutos jugados en la historia del torneo con 2.489.

Messi igualó además a Just Fontaine y Jairzinho como los únicos futbolistas de la historia en marcar en seis partidos consecutivos de los Mundiales de fútbol.
Pero la Albiceleste no solo brilla en ataque. El conjunto dirigido por Lionel Scaloni combina un ataque letal con una defensa impenetrable, sin recibir un solo gol en lo que va del torneo. Argentina integra el selecto grupo de selecciones clasificadas a los dieciseisavos de final con portería invicta, junto a México, Colombia y Noruega, equipos que también han ganado sus dos primeros partidos sin encajar ningún tanto.
El rosarino obra este récord a dos días de cumplir los 39 años, demostrando que su olfato goleador permanece intacto y que su único objetivo ahora es conquistar una nueva Copa del Mundo, lo que dejaría a Argentina con cuatro estrellas. La historia sigue siendo escrita por Messi, partido a partido, gol a gol.