Perú vive una final de infarto

Perú vive un final de infarto en sus elecciones presidenciales. Con el 98.20 % de las actas escrutadas, la candidata conservadora Keiko Fujimori recuperó la ventaja sobre su rival, Roberto Sánchez, en una de las contiendas más cerradas de la historia reciente del país.

Perú amaneció sin presidente electo y con el corazón en la garganta. La segunda vuelta celebrada el pasado domingo 7 de junio entre Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, ha derivado en uno de los conteos más angustiantes que se recuerdan en la historia electoral latinoamericana reciente, con el destino de la nación colgando literalmente de unos cientos de votos.

Con el 98.22 % de actas contabilizadas, Keiko Fujimori supera a Roberto Sánchez por apenas 669 votos. Fuerza Popular registra 9,032,464 votos válidos, mientras que Juntos por el Perú alcanza 9,031,741. Una diferencia tan microscópica que cualquier variación en las actas restantes podría invertir el resultado de forma instantánea.

Solo quedan 20 actas por procesar en una elección que se define voto a voto, lo que convierte cada sufragio pendiente en una pieza determinante de este rompecabezas político que mantiene a todo el continente en suspenso.

El proceso no ha estado exento de tensiones. La Fiscalía reportó 72 detenidos y 116 incidencias penales en medio del conteo milimétrico, mientras los equipos de campaña de ambos candidatos vigilan con lupa cada actualización de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

Las primeras estimaciones difundidas la noche de la elección ya anticipaban una contienda extremadamente cerrada, con proyecciones que coincidieron en señalar que la diferencia entre ambos candidatos sería mínima. Nadie, sin embargo, imaginó que cuatro días después el país seguiría sin conocer al ganador oficial.

Hasta el jueves, se contabilizaban 1,511 actas observadas, cuya resolución podría ser determinante para la proclamación final. Perú espera, respira y cuenta cada voto como si fuera el último.