Cae el sicario mayor de la matanza en Rigores

La justicia avanza sobre los autores de una de las masacres más brutales registradas en Honduras en los últimos años. La Dirección Policial de Investigaciones (DPI), a través de su unidad de Fuerza de Tarea de Delitos Violentos (FTDV), capturó en la colonia La Ceibita del municipio de Tocoa, Colón, a Williams Noe Reyes Izaguirre, de 22 años, conocido en el mundo criminal con el alias «Mechas», señalado como uno de los responsables de la masacre que cobró la vida de 19 personas en la comunidad de Rigores, municipio de Trujillo, Colón.

La captura se ejecutó mediante un allanamiento de morada con orden judicial, en el marco de una operación de inteligencia que la DPI venía desarrollando desde los días posteriores a la tragedia.

Contra Reyes Izaguirre pesaba una orden de captura emitida por los juzgados de la República por los delitos de asesinato y asociación para delinquir en perjuicio de 19 víctimas.

Los hechos ocurrieron el pasado 21 de mayo de 2026, cuando un grupo de jornaleros y trabajadores de la Finca 8 se encontraban reunidos en oración en la iglesia «Tierra Prometida» antes de iniciar su jornada laboral.

Sin previo aviso, seis sujetos fuertemente armados, vistiendo chalecos antibalas y movilizándose en tres motocicletas, irrumpieron en el lugar y abrieron fuego indiscriminadamente contra los presentes. Dieciséis personas murieron en el acto.

La pesadilla no terminó ahí. Los atacantes huyeron en dirección a la aldea Panamá y, a la altura del lote número 10 de Palma, interceptaron a tres trabajadores que se dirigían a cortar palma africana.

Los ejecutaron sin mediar palabra, elevando el saldo fatal a 19 muertos.

Las investigaciones apuntan a que el líder de la operación criminal fue Carlos Alexis Molina Mencía, alias «Gato Negro», quien habría dirigido estratégicamente el ataque. El móvil del múltiple crimen estaría relacionado con una venganza, según las líneas de investigación policial.

Al momento de la captura de «Mechas», agentes de la DPI realizaron minuciosas inspecciones en la vivienda allanada en busca de armas, indicios y evidencia científica que fortalezca la carga probatoria ante el Ministerio Público.

La DPI confirmó que los trabajos de inteligencia continúan activos en la zona para localizar a los demás implicados que aún permanecen prófugos.