Dos jóvenes pierden la vida en trágico accidente enJutiquile, Juticalpa

JUTIQUILE, Juticalpa. – Dos jóvenes perdieron la vida y tres personas más resultaron heridas en un fatal accidente ocurrido esta madrugada en la aldea Jutiquile, jurisdicción del municipio de Juticalpa, departamento de Olancho.

Las víctimas fueron identificadas como Sofía Zelaya y Lizeth Espinal, quienes eran tía y sobrina, según confirmaron familiares presentes en el lugar de los hechos.

Sofía Zelaya era estudiante del Instituto Técnico 18 de Noviembre de Catacamas, una de las instituciones educativas más grandes del departamento de Olancho, fundada en el año 1961, donde cursaba sus estudios con miras a un futuro prometedor que quedó truncado de manera abrupta.

Su tía, Lizeth Espinal, también perdió la vida en el accidente, dejando a sus familias sumidas en el dolor y la consternación.

Las tres personas heridas fueron trasladadas a centros asistenciales de la zona para recibir atención médica, aunque hasta el momento se desconoce el estado de salud en que se encuentran.

Las autoridades de la Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos se hicieron presentes en el lugar para atender la emergencia y levantar el informe respectivo.

Este nuevo accidente se suma a la alarmante crisis vial que atraviesa Honduras. La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) reportó que en lo que va del año 2026 se contabilizan 701 personas fallecidas en siniestros viales, de las cuales el 46.7 por ciento corresponde a motociclistas, con más de 5,900 percances registrados en las carreteras del país.

El departamento de Olancho figura entre las zonas con mayor concentración de muertes por accidentes de tránsito a nivel nacional, según datos de la organización Casa Alianza Honduras. Las autoridades señalan que entre las principales causas de estos siniestros se encuentran la imprudencia al volante, el exceso de velocidad, la conducción bajo efectos del alcohol y el irrespeto a las señales de tránsito.

Ante cada nueva tragedia, los llamados a la responsabilidad vial se renuevan, pero las familias olanchanas siguen pagando el alto precio de la indiferencia en las carreteras.