La directora del Despacho de Acción Social del Congreso Nacional (CN), Yohana Lagos, llegó a Siguatepeque para cargar de esperanza a la Fundación Autismo al fortalecer sus finanzas y comprometerse a seguir buscando fondos para ayudar a 218 niños que sueñas con una verdadera inclusión social y educativa.
La empatía se demuestra con acciones, y la verdadera inclusión se construye escuchando las historias que nacen desde el corazón de las familias.
Con esta premisa, Lagos de Zambrano, visitó las instalaciones de la Fundación Autismo Siguatepeque, para confirmarles un presupuesto de 200 mil lempiras anuales a esta institución sin fines de lucro que se ha convertido en un faro de luz y educación especial en la región.

En el evento participaron los diputados Carlos Meza y Armando Rodríguez, al igual que el alcalde de la ciudad, Alfredo Valeriano. La directora de la institución Xiomara Moreno y Keren Romero, quien fue la responsable de organizar esta estratégica alianza.
Durante el recorrido, donde las emociones estuvieron a flor de piel, el pequeño Luis Gustavo, conmovió a los presentes al expresar con total pureza: «Gracias licenciada Yohana y profesora Xiomara, muchas gracias», un recordatorio inocente de que detrás de cada gestión pública hay vidas y sueños reales esperando una oportunidad.

La jornada abrió un espacio de profunda reflexión y educación social sobre las realidades neurodivergentes. «Nadie está preparado para esto, ni los niños ni los padres; todos necesitamos que se nos enseñe para construir una mejor sociedad», reflexionó Yohana Lagos.
En ese sentido, Denia Carías, madre de un joven con autismo, alzó la voz con un mensaje potente e inclusivo: «Queremos que las leyes que existen a favor de nuestros hijos se apliquen y no se queden en papel».

Por su parte, la directora Xiomara Moreno, recordó que sus alumnos también tienen sueños y objetivos, pero ocupan apoyo para integrarse de manera efectiva a la sociedad. «Merecen oportunidades reales para un mejor futuro».
Comprometido reaccionaron los legisladores y el edil, poniéndose a la «orden» de Lagos para continuar apoyándome con este tipo de proyectos.
La meta compartida es clara y urgente: dotar a la fundación de aulas sensoriales y asegurar personal técnico calificado y preparado, capaz de brindar a los menores la estimulación y la formación integral que legítimamente merecen para alcanzar su máxima autonomía.
Actualmente, la fundación contará con un presupuesto de 200 mil lempiras anuales para atender con dignidad a 18 menores; sin embargo, se requieren más fondos para dar respuesta a una lista de espera de 218 niños.

Desde el CN se está trabajando de manera decidida para abrir esas pautas presupuestarias y legislativas que aseguren una verdadera inclusión.
«Estamos demostrando que este CN es de puertas abiertas y agradezco profundamente a los padres por el gran esfuerzo que realizan a diario. La inclusión es tarea de todos; con el granito de arena de cada uno, podemos lograr grandes cosas», concluyó Yohana Lagos, sellando una promesa de apoyo y un llamado a pasar de la buena voluntad a la legalidad activa.