El juego de ida de la gran final del torneo Clausura se perfila como un duelo de alto voltaje y enorme trascendencia para el fútbol hondureño.
Marathón, el histórico conjunto verdolaga de San Pedro Sula, recibe a Motagua en su mítico estadio General Francisco Morazán en un enfrentamiento clave que puede marcar el rumbo de una serie en la que está en juego la copa de la Liga Nacional de Honduras.
El estadio General Francisco Morazán, casa y fortaleza del Monstruo del Fútbol Hondureño, abrirá sus puertas para albergar el primer acto de una final que promete emociones, tensión y fútbol de alto nivel.
La afición verdolaga, reconocida por su fervor y su capacidad de convertir el recinto sampedrano en un verdadero infierno para los visitantes, será un factor determinante en el ambiente que rodeará este trascendental compromiso.

Si bien el resultado del juego de ida no será definitivo para coronar al campeón del Clausura, sí puede incidir de manera significativa en el estado anímico, táctico y emocional de ambos equipos de cara a la vuelta, que se disputará en el estadio Nacional José de la Paz Herrera de Tegucigalpa, recinto donde Motagua buscará hacer valer su condición de local ante su propia hinchada capitalina.
Marathón llega a esta instancia con la motivación de conquistar un título que sus aficionados anhelan con fervor, mientras que Motagua, el Ciclón Azul de la capital, buscará neutralizar la ventaja de localía de los verdes y regresar a Tegucigalpa con un resultado favorable que le permita definir el campeonato en casa.
Dos gigantes del fútbol hondureño, una copa en disputa y una nación entera pendiente de cada jugada.
La gran final del Clausura está lista para escribir una nueva página en la historia del balompié nacional.