Ciudad de México. Con la templanza de quien ha visto todo en el fútbol, Guillermo Ochoa salió al frente de las críticas generadas por su convocatoria a la Selección Mexicana para el Mundial 2026 y dejó en claro que su presencia en el equipo no es un regalo ni una concesión sentimental, sino el resultado de años de trabajo, sacrificio y constancia dentro y fuera de la cancha.
El guardameta de 40 años tiene como escudo su veteranía y los logros acumulados en su carrera para replicar los cuestionamientos sobre su sexto llamado a una Copa del Mundo.
Previo a un entrenamiento con el plantel en el Centro de Alto Rendimiento, Ochoa fue directo: «No es algo que me hayan regalado, mucho trabajo atrás, esfuerzo, sacrificio. No me hago el mártir, pero no es sencillo», afirmó, dejando en claro que su sitio en la lista lo ha construido con hechos y no con apellido.
El arquero del Limassol de Chipre reconoció que la titularidad no está garantizada y que deberá ganársela durante los entrenamientos y los partidos amistosos preparatorios frente a Ghana, Australia y Serbia.

«No porque haya jugado cuatro mundiales vaya a significar que Javier decida que me tiene que poner. Me lo tengo que ganar», señaló con humildad pero sin perder su convicción.
Ochoa también respaldó la metodología del seleccionador Javier Aguirre de concentrar al equipo durante un período prolongado en el CAR.
Describió la experiencia como distinta por su etapa de vida, pero aseguró estar igual de ilusionado que la primera vez que pisó ese lugar, destacando que cada entrenamiento lo enfrenta con la misma motivación de siempre.
México debuta en el Mundial el 11 de junio ante Sudáfrica en el Estadio Ciudad de México, y Ochoa espera estar listo para escribir un nuevo capítulo en su extraordinaria historia con el Tri.