Di María habló de los silbidos

La noche del Monumental dejó fútbol, polémica y, como siempre que Ángel Di María habla, frases para el análisis. Rosario Central cayó 1-0 ante River Plate en las semifinales del Torneo Apertura 2026 y quedó eliminado, pero el Fideo no se fue en silencio.

Di María fue directo en sus declaraciones pospartido: «Nos ganaron por un gol de penal.

Sabíamos que estas cosas podían pasar acá, no por algo hablaron antes», lanzó el campeón del mundo, en alusión al clima de tensión que instaló River durante la semana con la famosa frase de la «guardia alta».

El entrenador riverplatense Eduardo Coudet y el presidente Stefano Di Carlo habían anticipado que el equipo afrontaría el partido con máxima atención, palabras que Di María interpretó como una señal de lo que podría ocurrir dentro del campo.

Luego, el rosarino bajó el tono y valoró la campaña de su equipo: «Estoy muy orgulloso de mi equipo. Hicimos un gran campeonato y un gran trabajo en una cancha difícil. Hay que seguir para adelante», afirmó.

También relativizó los silbidos recibidos en el Monumental: «Es folklore del fútbol. En esta cancha fui ovacionado muchas veces y me queda eso». Apenas el plantel visitante pisó el césped, las tribunas unificaron sus gargantas en un grito ensordecedor, transformado rápidamente en el cántico «Secanuca, Fideo secanuca«, que resonó desde los cuatro costados del estadio.

Antes del partido, Fideo ya había anticipado su postura con sangre fría. «Pase lo que pase es fútbol y el hincha es así. Desde que llegué, solo quisieron ensuciarme con todo y hacer que la gente me odie. Lo lograron, no pasa nada. Ya pasé por eso y sé cómo es», había dicho antes del encuentro.

El viaje en micro desde Rosario hasta Buenos Aires también generó comentarios. El club optó por el traslado terrestre ante la imposibilidad de conseguir un vuelo chárter disponible para la fecha, a diferencia de ocasiones anteriores en que el Canalla utilizó vuelos para optimizar el descanso de los jugadores.

River fue superior durante gran parte del encuentro. Dominó la posesión, presionó alto y tuvo las situaciones más claras frente a un Central que resistió gracias a Jeremías Ledesma, quien le atajó un penal a Gonzalo Montiel en el primer tiempo. El único gol, obra de Facundo Colidio desde los once metros a los 61 minutos, bastó para que el Millonario avanzara a la final del 24 de mayo en Córdoba.