La directora departamental de Educación de Lempira, Glendy Yamileth Gutiérrez, protagonizó una polémica que se incendió en redes sociales y la obligó a retractarse en cuestión de horas.
Todo comenzó cuando la funcionaria emitió una circular oficial en la que instruía a su personal para que en todos los documentos institucionales se incluyera su grado académico «Magister (MSc.)» junto a su nombre y cargo.
Gutiérrez defendió la medida argumentando que su propósito era garantizar formalidad y uniformidad en las comunicaciones oficiales de la dependencia.
Sin embargo, la justificación no convenció a nadie. Las redes sociales estallaron con una avalancha de críticas de ciudadanos, docentes y usuarios que cuestionaron con dureza que una funcionaria pública utilizara una circular oficial para exigir reconocimiento a su título académico, mientras el sistema educativo de Lempira enfrenta carencias profundas en infraestructura, materiales didácticos y condiciones dignas para maestros y estudiantes.

Los comentarios no tardaron en volverse virales. Muchos señalaron la ironía de que una directora de Educación priorizara el protocolo de su propio nombre mientras escuelas del departamento carecen de lo más básico.
Otros fueron más directos y calificaron la circular como un ejercicio de vanidad institucional incompatible con el espíritu de servicio que debe guiar a un funcionario público.
Ante la presión imparable de la opinión pública, Gutiérrez optó por dar marcha atrás.
La funcionaria dejó sin efecto la disposición y emitió un mensaje en el que aseguró que su verdadero compromiso es, en sus propias palabras, servir con humildad, respeto y resultados.
El episodio, aunque resuelto en pocas horas, dejó una lección costosa: en tiempos de redes sociales, ninguna circular pasa desapercibida, y la ciudadanía observa con lupa cada decisión de quienes administran recursos públicos en sectores tan sensibles como la educación.