El gobierno de Irán afirmó que el estrecho de Ormuz se mantendrá “totalmente abierto” hasta el próximo miércoles, fecha en que concluye el alto el fuego pactado con Estados Unidos, como resultado de la tregua iniciada en el Líbano.
El anuncio fue realizado por el ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, quien detalló que todos los buques mercantes podrán transitar libremente por esta estratégica vía marítima siguiendo la ruta coordinada por la Organización Portuaria y Marítima de la República Islámica de Irán.
La ruta establecida contempla un canal de entrada desde el mar de Omán hacia el norte, pasando por la isla de Larak hasta llegar al golfo Pérsico, mientras que la salida seguirá el trayecto inverso.
Con esta medida, Irán busca garantizar la seguridad de la navegación internacional durante el periodo de tregua.

El estrecho de Ormuz es considerado uno de los puntos más sensibles del comercio mundial, ya que por él transita cerca del 20 % del petróleo global.
Su reapertura se produce tras la entrada en vigor de un alto el fuego de diez días entre Israel y el Líbano, negociado con la mediación de Washington.
La decisión de Teherán tiene un impacto de gran alcance internacional, pues asegura la continuidad del suministro energético y reduce la tensión en una región marcada por conflictos armados y disputas geopolíticas.
Analistas señalan que la medida podría contribuir a estabilizar temporalmente los mercados petroleros y dar un respiro a las cadenas de suministro globales, aunque advierten que la situación sigue siendo frágil y dependerá de la evolución del alto el fuego en Medio Oriente.