MADRID, España. — El Real Madrid sufrió otro tropiezo en la Liga española tras empatar 1-1 frente al Girona, resultado que prácticamente sepulta sus aspiraciones de conquistar el campeonato doméstico.
El conjunto blanco, que venía arrastrando una serie de resultados irregulares, se despide de la pelea por el título y centra ahora todas sus energías en la Liga de Campeones, donde el Bayern Múnich aparece como su último desafío para salvar la temporada.
El encuentro ante el Girona reflejó nuevamente las dificultades del equipo dirigido por Carlo Ancelotti para mantener la regularidad en la competición local.

Pese a contar con oportunidades para imponerse, el Madrid no logró romper la resistencia de un rival que supo aprovechar sus momentos y dejó en evidencia las carencias ofensivas de los merengues.
El empate se suma a una cadena de pinchazos que han alejado al club de la cima de la clasificación, mientras el Barcelona y otros competidores consolidan su ventaja.
La afición madridista, acostumbrada a la exigencia de títulos, observa con preocupación cómo la Liga se escapa y la temporada queda supeditada al desempeño en Europa.

La mirada está puesta ahora en el duelo contra el Bayern Múnich en la Liga de Campeones, considerado el último clavo ardiendo al que se aferra el Real Madrid para evitar un año sin trofeos de relevancia.
La eliminatoria será decisiva no solo para las aspiraciones deportivas, sino también para la confianza de un plantel que necesita reivindicarse en el escenario internacional.