El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva amenaza contra Irán, advirtiendo que podría atacar infraestructuras clave el próximo martes si la república islámica no reabre el estrecho de Ormuz.
El mandatario republicano extendió hasta el 6 de abril a las 20:00 horas de Washington (00:00 GMT del 7 de abril) el ultimátum para que Teherán desbloquee la estratégica vía marítima.
“¡El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. No habrá nada igual!”, escribió Trump en su red social Truth Social, en un mensaje cargado de tensión.

En otro post, añadió: “Abrid el puto estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno. ¡Ya lo veréis! Alabado sea Alá”.
El estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial, ha sido escenario de recurrentes tensiones entre Washington y Teherán. La advertencia de Trump eleva la presión en un contexto ya marcado por sanciones económicas y choques diplomáticos.
Fuentes diplomáticas señalan que la amenaza de atacar “infraestructuras iraníes” podría incluir instalaciones energéticas y de transporte, lo que tendría un impacto devastador en la economía del país y en la estabilidad regional.
Analistas advierten que un ataque de esta magnitud podría desencadenar represalias y escalar hacia un conflicto abierto en Medio Oriente.

La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos.
Mientras algunos aliados de Washington respaldan la exigencia de mantener libre el tránsito marítimo, otros llaman a la moderación y al diálogo para evitar una crisis mayor.
La cuenta regresiva hacia el vencimiento del ultimátum mantiene en vilo a gobiernos y mercados.
El martes podría convertirse en un punto de inflexión en las relaciones entre Estados Unidos e Irán, con consecuencias que trascenderían las fronteras de ambos países.