La estrella de los Los Angeles Lakers, LeBron James, alcanzó este sábado un nuevo hito en su legendaria carrera al convertirse en el jugador con mayor cantidad de partidos disputados en la historia de la NBA. El veterano de 41 años participó en su encuentro número 1,612 de temporada regular, frente al Orlando Magic, superando así la marca que ostentaba Robert Parish desde 1997.
Con este logro, “King James” suma otro récord a su extensa lista de conquistas, ya que hace tres años se convirtió en el máximo anotador de todos los tiempos de la liga. Además, James se encuentra en su 23ª temporada, otro registro histórico que reafirma su vigencia y resistencia en el baloncesto profesional.
La hazaña fue celebrada por fanáticos y analistas deportivos, quienes destacan la disciplina y el compromiso del jugador para mantenerse en la élite durante más de dos décadas. Su capacidad para reinventarse y adaptarse a los cambios en el juego lo han consolidado como una figura única en la historia del deporte.

James, considerado uno de los mejores atletas de todos los tiempos, ha sido protagonista de múltiples finales de la NBA, conquistando títulos con los Miami Heat, los Cleveland Cavaliers y los Lakers. Su impacto trasciende las canchas, ya que también ha sido un referente en causas sociales y comunitarias.
El récord alcanzado frente al Orlando Magic refuerza su legado como un jugador que no solo acumula estadísticas, sino que también inspira a nuevas generaciones. Con 41 años, LeBron sigue demostrando que su liderazgo y talento continúan siendo fundamentales para los Lakers y para la NBA en general.
La liga y sus seguidores celebran este nuevo capítulo en la carrera de un atleta que ha marcado una era y que, con cada partido, sigue escribiendo historia.