El conjunto luso, que marcha cuarto en la liga portuguesa, protagonizó una remontada memorable tras haber caído 2-0 en la ida disputada la semana pasada en Budapest. Con un planteamiento ofensivo y una presión constante, Braga logró neutralizar a su rival y darle la vuelta al marcador global con autoridad.
Desde el inicio del encuentro, el equipo dirigido por Daniel Sousa mostró determinación y confianza. El primer gol llegó temprano, encendiendo a la afición en el estadio Municipal de Braga y marcando el tono de la noche. A partir de ahí, los portugueses dominaron el ritmo del partido, aprovechando cada espacio y castigando los errores defensivos del Ferencvaros.
El segundo tanto consolidó la ventaja y obligó al conjunto húngaro a adelantar líneas, lo que abrió aún más oportunidades para los locales. Braga no desaprovechó y, con precisión en el ataque, firmó el tercero que prácticamente sentenció la eliminatoria.

El cuarto gol, ya en la recta final, fue la rúbrica de una actuación impecable que quedará en la memoria de los aficionados.
La clasificación supone un hito para el club, que se convierte en el primer equipo en asegurar su presencia en los cuartos de final de esta edición de la Europa League. Además, refuerza la confianza de un plantel que busca consolidarse como protagonista en el panorama europeo, más allá de su desempeño en la liga doméstica.
El Ferencvaros, por su parte, se despide con la frustración de haber dejado escapar una ventaja inicial de dos goles y sin capacidad de reacción en el partido decisivo. Braga, en cambio, celebra una noche histórica y espera con ilusión el sorteo que definirá su próximo rival en la competición.