El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) emitió una alerta generalizada por un sistema invernal severo que afecta a gran parte de Estados Unidos.
Se prevén nevadas de hasta 30 centímetros en algunos estados, acompañadas de hielo, vientos intensos y temperaturas bajo cero, condiciones que podrían resultar “mortales” si no se toman las precauciones necesarias.
Las zonas más impactadas incluyen Alaska, Michigan, Illinois, Missouri, Pensilvania, Wisconsin, Indiana, Virginia Occidental, Maryland, Carolina del Norte, Virginia, Nueva York, Kentucky, Ohio, Arkansas, Mississippi, Florida y Georgia. En estas regiones, las autoridades locales han activado planes de emergencia y recomiendan a la población evitar desplazamientos innecesarios.

El NWS advierte que las ventiscas podrían reducir la visibilidad a menos de un cuarto de milla, complicando el tránsito en carreteras y aumentando el riesgo de accidentes. Además, la acumulación de nieve y hielo amenaza con interrumpir el suministro eléctrico y dañar infraestructuras básicas. Las bajas temperaturas, combinadas con los vientos intensos, incrementan el riesgo de hipotermia y congelación en quienes permanezcan expuestos por largos periodos.
Las autoridades instan a la ciudadanía a mantenerse informada mediante los boletines oficiales, abastecerse de alimentos y agua, y contar con fuentes alternativas de energía en caso de cortes eléctricos. También se recomienda evitar viajes, proteger a los adultos mayores y niños, y asegurar viviendas frente a las ráfagas de viento.
Este fenómeno invernal, que se extiende desde el norte hasta el sureste del país, pone a prueba la capacidad de respuesta de los estados afectados y subraya la importancia de la preparación comunitaria ante eventos climáticos extremos.