El presidente de la Federación de Fútbol de Irán, Mehdi Taj, anunció que se encuentra en negociaciones con la FIFA para trasladar a México los partidos de la selección nacional en la fase de grupos del Mundial 2026, originalmente programados en Estados Unidos.
La decisión responde a la situación de guerra en Oriente Medio y a la falta de garantías de seguridad para el equipo iraní en territorio estadounidense, según informó la embajada de Irán en México.
“Dado que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, definitivamente no iremos a Estados Unidos”, expresó Taj en declaraciones difundidas por la cuenta oficial de la legación diplomática en la red social X.
El dirigente agregó que ya se han iniciado conversaciones con la FIFA para que los encuentros de Irán se disputen en México, país que junto a Estados Unidos y Canadá será sede del torneo.

La propuesta busca asegurar condiciones de seguridad y estabilidad para el equipo, en un contexto internacional marcado por tensiones bélicas en la región.
El anuncio ha generado expectativa en el ámbito futbolístico y diplomático. Por un lado, México podría convertirse en anfitrión de partidos de alto interés, reforzando su papel como sede clave del Mundial.
Por otro, la postura de Irán abre un debate sobre la capacidad de Estados Unidos para garantizar la seguridad de todas las selecciones participantes en un evento de magnitud global.
La FIFA aún no ha emitido un comunicado oficial sobre la solicitud iraní. Sin embargo, la organización enfrenta el reto de equilibrar las exigencias de seguridad con la logística de un torneo que se desarrollará en tres países y que reunirá a 48 selecciones.
La situación refleja cómo los conflictos internacionales pueden impactar directamente en el deporte, obligando a ajustes que trascienden lo meramente competitivo.