La embajada de Estados Unidos en Bagdad emitió este sábado una alerta de seguridad urgente, instando a todos sus ciudadanos a abandonar Irak de inmediato.
La advertencia señala riesgos de ataques por parte de “milicias terroristas alineadas con Irán” y advierte sobre la posibilidad de secuestros en territorio iraquí.
La medida se produce en un contexto de creciente tensión regional tras los ataques coordinados del 28 de febrero, cuando fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron bombardeos contra Irán, resultando en la muerte del líder supremo del país, el ayatolá Ali Khamenei.

Desde entonces, las operaciones militares se han intensificado, con ataques continuos contra instalaciones militares, energéticas y civiles en distintas zonas de Irán.
La embajada estadounidense subrayó que la situación de seguridad en Irak se ha deteriorado rápidamente, con un incremento en las amenazas contra personal diplomático y ciudadanos extranjeros.
La advertencia incluye recomendaciones de evitar desplazamientos innecesarios, mantenerse en lugares seguros y seguir las instrucciones de las autoridades locales.
Analistas internacionales consideran que la muerte de Khamenei ha generado un vacío de poder en Irán, lo que ha desatado una ola de violencia y represalias en la región.

Las milicias proiraníes en Irak, con fuerte presencia en Bagdad y otras ciudades, han intensificado sus acciones, aumentando el riesgo para ciudadanos estadounidenses y aliados occidentales.
La alerta también refleja la preocupación de Washington por la posibilidad de que grupos armados utilicen secuestros como estrategia de presión política y militar. En este escenario, Irak se convierte en un terreno altamente volátil, donde las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán amenazan con escalar aún más.
Con esta advertencia, la embajada busca reducir riesgos inmediatos y proteger a sus ciudadanos, mientras la comunidad internacional observa con alarma el rápido deterioro de la estabilidad en Medio Oriente.