La Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) sancionó a más de 25 conductores de buses tipo “rapidito” en Tegucigalpa, por realizar maniobras indebidas al subir y bajar pasajeros en lugares no autorizados.
La medida fue confirmada por el portavoz de la institución, Ricci Montoya, quien destacó que estas acciones buscan ordenar el transporte urbano y garantizar la seguridad de los usuarios.
De acuerdo con la DNVT, los operativos se desarrollaron en puntos estratégicos de la capital, donde se detectó que los conductores infringían la normativa al detenerse en esquinas, avenidas principales y zonas de alto tráfico.
Estas prácticas, además de generar congestionamiento vial, ponen en riesgo la integridad de los pasajeros y peatones.

Montoya explicó que las sanciones incluyen multas y la retención temporal de licencias, dependiendo de la gravedad de la falta. Asimismo, se advirtió que los reincidentes podrían enfrentar procesos administrativos más severos, incluso la suspensión de permisos de operación.
La institución subrayó que los operativos forman parte de un plan integral de ordenamiento del transporte público, que contempla mayor vigilancia en corredores urbanos, campañas de concientización y coordinación con municipalidades para habilitar paradas seguras.
Usuarios consultados manifestaron su apoyo a las medidas, señalando que la práctica de detenerse en cualquier lugar es común y peligrosa. “Muchas veces nos bajan en medio de la calle, con carros pasando cerca. Es un riesgo que debe controlarse”, expresó una pasajera en el bulevar Morazán.
Por su parte, representantes del sector transporte pidieron diálogo y alternativas, argumentando que la falta de infraestructura adecuada para paradas oficiales obliga a los conductores a improvisar. La DNVT respondió que se trabaja en conjunto con autoridades locales para mejorar la señalización y habilitar espacios seguros.
Con estas sanciones, la DNVT reafirma su compromiso de reducir la accidentabilidad y ordenar el tránsito en Tegucigalpa, en un contexto donde el transporte público sigue siendo uno de los principales retos de movilidad urbana.