El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) enfrenta una nueva polémica tras revelarse la compra de equipo médico por un monto de 700 millones de lempiras, realizada en la administración anterior.
El diputado Carlos Umaña denunció que dicha inversión no beneficia a los pacientes y calificó la operación como un “masivo saqueo” que juega con la salud del pueblo hondureño.
Según Umaña, los equipos fueron adquiridos para favorecer a personas afines al partido Libre y ahora se encuentran sin utilidad, lo que representa un grave perjuicio para la población.
El legislador exigió al Ministerio Público que capture a los responsables de la junta directiva anterior y los obligue a rendir cuentas por el desfalco millonario.
La junta interventora del IHSS confirmó que la compra se realizó mediante contratación directa, un proceso que tomó más de un año y fue adjudicado en enero de 2026.

El interventor Samuel Zelaya defendió la medida, argumentando que buscaba agilizar los tiempos de adquisición y garantizar atención de calidad a los derechohabientes.
Sin embargo, reconoció la desconfianza ciudadana debido a antecedentes de fraude en contrataciones previas.
Umaña advirtió que los equipos podrían estar sobrevalorados y que la compra se efectuó apenas un mes antes de que concluyera el periodo de la expresidenta Xiomara Castro, lo que genera sospechas sobre la transparencia del proceso. Además, señaló que el actual gobierno de Nasry Asfura debe enfrentar las consecuencias de estas decisiones, mientras la salud pública continúa en crisis.
El Colegio Médico y la Procuraduría General aún no se han pronunciado sobre el caso, lo que aumenta la presión social para que las instituciones de control actúen.
La denuncia reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización y garantizar que los recursos del IHSS se utilicen en beneficio directo de los pacientes.