El periodista mexicano, Óscar Balderas, especialista en crimen organizado, narcotráfico y seguridad pública, junto a otros panelistas hondureños, efectuaron el foro denominado «Alerta Precursores, desafíos de la amenaza del fentanilo en Honduras».
El evento se realizó en un reconocido hotel de la capital donde cada uno de los expertos dio a conocer la amenaza latente del consumo del fentanilo y el tráfico que actualmente se da en la región centroamericana.
«El fentanilo representa una amenaza latente y creciente para los países de América del Sur, México y Centroamérica, es necesario el abordaje de la temática desde su origen y las implicaciones que tiene en la sociedad, visualizando todas las áreas que afecta», fue el punto específico en el que se enfocó la jornada.
En el marco de este foro, se puso de relieve la creciente amenaza que representan las drogas sintéticas para la salud pública y la seguridad regional.
SON MÁS BARATAS

Balderas remarcó que “las drogas sintéticas cambiaron el tablero de la criminalidad: son mucho más baratas, fáciles de transportar y generan adicción en tiempo récord”, siendo una advertencia que refleja la magnitud del desafío que enfrenta Honduras.
Asimismo, señaló que «hoy, Honduras es un país de tránsito, almacenamiento de drogas sintéticas, que son el tipo de drogas que generan imperios criminales multimillonarios como el Cártel Jalisco Nueva Generación…”.
“…En México estamos viendo los efectos de crear empresas criminales de ese tamaño con la violencia a partir de la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes y de la operación del domingo, ese es el tipo de drogas que genera esos problemas», advirtió.
«En cuatro a cinco años de proyección, Honduras probablemente sea un país de consumo y de consumo asociado a la violencia, este país tiene mil días aproximadamente de ponerse atento, listo, de esta realidad», advirtió.
Continuó que «la pregunta no es si el fentanilo va llegar a Honduras, eso va pasar, pero estarán listos en cuatro años para enfrentar esa realidad, vamos a verlo».
IGNORAR EL PROBLEMA

Una de las recomendaciones del comunicador es que “no cometan el error de México, ignorar el problema y después ocultarlo, porque en México lo que hicimos es que vimos que había un problema de consumo de drogas sintéticas elaboradas desde México y enviadas a los Estados Unidos…”.
“…y se ignoró que había un problema de consumo grave, agravado con las deportaciones de migrantes mexicanos en Estados Unidos que llegaron con esos problemas, arrastrados por un mercado de drogas», lamentó.
«Uno de los grandes retos será adecuar las legislaciones y empezar a reconocer ese problema para poder hacer compras relevantes como tecnología, tiras de detección de fentanilo, todo eso que no existe en el país pero va ser necesario», sostuvo.
El foro reunió expertos y representantes de diferentes sectores, entre ellos salud, seguridad, justicia, academia y sociedad civil, con el objetivo de reflexionar sobre los impactos del uso de sustancias sintéticas y los retos que estos fenómenos plantean para el desarrollo, la gobernanza y el bienestar social.
Durante las intervenciones se destacó la necesidad de fortalecer los mecanismos de prevención, control y cooperación interinstitucional, así como mejorar el acceso a información confiable que permita dimensionar el impacto sanitario y social de esta problemática emergente.

DATOS
«No debemos confundir el fentanilo clínico, el que usamos para salvar vidas, con el adulterado que circula por las calles, aunque sí tienen los mismos precursores. No se busca restringir de un medicamento esencial, sino regular su adquisición sin control», advirtió la doctora Jissela Barahona, especialista en anestesiología, reanimación y tratamiento del dolor.