En apenas 48 horas, la misión para dar con el paradero de Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho, líder y cofundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), pasó de una pista concreta a un operativo que culminó con su muerte, según fuentes oficiales.
La operación, considerada una de las más largas y complejas de los últimos años, se desplegó en la región occidental de México, donde se presumía que el capo se ocultaba.
El Mencho, uno de los narcotraficantes más buscados por las autoridades mexicanas y estadounidenses, fue localizado tras un seguimiento de inteligencia que permitió ubicar movimientos de su círculo cercano.

Una vez confirmada la información, se activó un operativo conjunto de fuerzas federales, que incluyó elementos de la Marina y del Ejército, con el objetivo de capturarlo.
Sin embargo, el enfrentamiento resultó en la muerte del líder criminal, lo que generó de inmediato una ola de violencia en distintos puntos del país.
Integrantes del CJNG reaccionaron con bloqueos, incendios de vehículos y ataques armados en Jalisco, Michoacán y Guanajuato, buscando sembrar terror y demostrar capacidad de respuesta frente a la caída de su máximo dirigente.

La Secretaría de Seguridad confirmó que se mantiene un despliegue especial en las zonas afectadas, con el fin de restablecer el orden y garantizar la seguridad de la población. Mientras tanto, analistas advierten que la muerte del Mencho podría desencadenar una lucha interna por el control del cártel, así como un reacomodo en el mapa del narcotráfico mexicano.
La operación marca un golpe significativo contra el crimen organizado, aunque también abre un escenario de incertidumbre sobre la sucesión en el CJNG y la posible intensificación de la violencia en los próximos meses.