Un elemento de la Policía Militar del Orden Público (PMOP) murió abatido a balazos durante un enfrentamiento armado registrado en la colonia Villa Unión, extremo norte de Comayagüela, la segunda baja en menos de una semana, en la denominada guerra contra la delincuencia que se ejecuta en Honduras.
La víctima identificada como Álvaro Fabricio Colindres Artica (24), resultó gravemente herido mientras participaba en un patrullaje, la madrugada de este lunes.
Colindres Artica originario del municipio de Yuscarán del departamento de El Paraíso, deja a un bebé de 7 meses. Formaba parte de los operativos de seguridad desplegados en la zona, considerada de alta incidencia delictiva.
Tras el tiroteo, el uniformado fue trasladado de emergencia al Hospital Militar, donde médicos hicieron esfuerzos por salvarle la vida; sin embargo, minutos después se confirmó su fallecimiento.

Posteriormente, su cuerpo fue remitido a Medicina Forense para los procedimientos legales correspondientes.
Luego del enfrentamiento en el que perdió la vida el efectivo militar, fuertes contingentes de las fuerzas militares y policiales cercaron la colonia Villa Unión en busca de los responsables y para reforzar la seguridad en la zona.
Un enfrentamiento reciente contra la PMOP se registró en noviembre del 2024 en ese mismo sitio capitalino con la trágica muerte del cabo Darwin Roberto Lovo, perteneciente al Cuarto Batallón de la PMOP.
Esta zona bajo fuego es considerada como “frontera de la muerte”, pues de un lado en la colonia Villa Unión “controla” la Mara Salvatrucha (MS-13) y del otro en el sector de la Canadá, “gobierna” la “pandilla 18”.
Es la segunda baja policial en menos de una semana, el pasado 17 de febrero fue ultimado el agente Jefry Leonardo López, de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales, en un enfrentamiento armado con presuntos miembros de la banda «El Wilmer» en la aldea San Marcos en La Masica, Atlántida.
El hecho ha generado preocupación entre los capitalinos, pues la violencia y la criminalidad han recrudecido, incluso sectores demandan aplicar la estrategia del exministro Óscar Álvarez, durante el periodo de Ricardo Maduro (2002 – 2006).
La Secretaría de Seguridad actualmente le apuesta al plan «Barrios y Comunidades Seguras 2026» iniciativa de la Policía Nacional de Honduras que despliega más de 1,000 agentes para reducir la delincuencia mediante patrullajes, retenes y presencia en el transporte público.

Esta operación busca combatir robos y extorsiones, enfocándose en áreas de alta incidencia delictiva, especialmente en la capital y ciudades principales.
No obstante, conocedores en materia de seguridad señalan que las nuevas autoridades del ramo deben implementar medidas más contundentes y establecer una estrategia integral que permita frenar el avance de la delincuencia y garantizar la protección tanto de la ciudadanía como de los miembros de las fuerzas del orden.
“En lo que va de 2026 son 33 muertes violentas de mujeres y feminicidios en Honduras. Estamos hablando de un promedio de 25 víctimas mensuales, prácticamente en las mismas condiciones que en 2025”, condenó la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas.
Según Ayestas, Honduras continúa ocupando los primeros lugares en tasas de feminicidios en América Latina y Centroamérica. “Sin duda, el país se mantiene entre las tasas más altas de la región; en Centroamérica históricamente ha ocupado el primer lugar en número de feminicidios”, subrayó.
El análisis comparativo refleja que no hay una reducción significativa respecto al año anterior, lo que evidencia la persistencia de patrones de violencia extrema contra las mujeres.

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Con todos los honores militares fueron recibidos, la tarde de ayer en el complejo de la Policía Militar del Orden Público (PMOP), los restos mortales del cabo Álvaro Fabricio Colindres Ártica, héroe de la patria que ofrendó su vida en el cumplimiento del deber. Parte de su familia, compañeros de armas y autoridades de la PMOP, honraron al cabo Colindres Artica, previó a la celebración de la misa de cuerpo presente en la capilla del recinto militar.