El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica de Honduras (STENEE), Miguel Aguilar, alertó sobre un inminente colapso financiero en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), debido a una deuda superior a los 16 mil millones de lempiras con generadores por energía ya entregada y pérdidas técnicas y no técnicas que alcanzan el 38 por ciento.
Aguilar manifestó su rechazo al decreto de emergencia que se ha propuesto para enfrentar la crisis, asegurando que podría abrir la puerta a mayores niveles de corrupción.
En ese sentido, solicitó reunirse con el gerente de la estatal y con representantes del Gobierno para discutir alternativas viables que permitan estabilizar las finanzas de la institución.
«Desde el inicio de la administración pasada estaba autorizado el ENEE en poner a disposición bonos o buscar mecanismos para que esta deuda se pudiera bancarizar, con plazos largos y bajas tasas de interés, sumados a los esfuerzos que hace la ENEE con fondos propios para pagar a los generadores», explicó Aguilar, subrayando que existen opciones más transparentes y sostenibles que un decreto de emergencia.

El dirigente sindical insistió en que la situación de la ENEE requiere medidas estructurales y no paliativos temporales.
Recordó que la estatal eléctrica es estratégica para el país y que su debilitamiento afecta directamente a la población, tanto en el suministro de energía como en el costo de la misma.
La deuda acumulada y las pérdidas reflejan, según Aguilar, una gestión deficiente que debe ser corregida con voluntad política y técnica.
«El problema no es nuevo, pero si no se toman decisiones responsables, el colapso será inevitable», advirtió. El llamado del STENEE busca abrir un espacio de diálogo entre trabajadores, autoridades y generadores, con el fin de encontrar soluciones que garanticen la sostenibilidad de la empresa y la seguridad energética de Honduras.