Desde ‘Baby One More Time’ hasta ‘Gimme More’, los éxitos de Britney Spears marcaron los primeros años de los 2000. Ahora, el catálogo que la lanzó al estrellato mundial tiene nuevo dueño. La editorial musical independiente ‘Primary Wave’ adquirió los derechos de todo el catálogo de Spears.
Medios de comunicación estadounidenses afirman que el acuerdo se cerró a finales de 2025 y que la suma podría alcanzar los 200 millones de dólares. Otros artistas de renombre, como Justin Bieber y Shakira, también han vendido su obra
La voz de una generación pop vuelve a ser noticia. Britney Spears, ícono indiscutible de la música de finales de los noventa y principios de los 2000, ha visto cómo su catálogo completo cambia de manos.
La editorial musical independiente Primary Wave adquirió los derechos de las canciones que la catapultaron al estrellato mundial, en un acuerdo que, según medios estadounidenses, se cerró a finales de 2025 y podría alcanzar los 200 millones de dólares.

El movimiento consolida la tendencia de grandes artistas que han decidido vender sus catálogos en busca de liquidez y estabilidad financiera. Spears se suma así a nombres como Justin Bieber y Shakira, quienes en los últimos años también han cedido sus obras a compañías especializadas en gestión de derechos musicales.
El catálogo de Spears incluye himnos como Baby One More Time, Oops!… I Did It Again y Gimme More, piezas que definieron la cultura pop de los primeros años del nuevo milenio y que aún hoy generan millones en reproducciones digitales, licencias y sincronizaciones en cine y televisión.
Para Primary Wave, la adquisición representa una apuesta estratégica: revitalizar la obra de Spears y asegurar su presencia en nuevas plataformas y proyectos audiovisuales.
La operación llega en un momento en que la cantante ha retomado el control de su vida personal tras el fin de la tutela legal que marcó gran parte de su carrera. Aunque no se ha pronunciado públicamente sobre el acuerdo, la transacción refuerza la idea de que su legado musical seguirá vigente bajo una gestión profesional que busca maximizar su alcance global. Con este paso, Britney Spears se inscribe en la lista de artistas que han convertido su obra en un activo de alto valor, confirmando que la música pop de los 2000 sigue siendo un tesoro para la industria.