Centroamérica enfrenta desde el fin de semana una extraordinaria ola de frío** que este lunes se intensificó en Guatemala, Honduras y El Salvador, con registros históricos de hasta -2 grados Celsius en zonas montañosas de Los Altos guatemaltecos, según reportes oficiales.
El fenómeno, catalogado como uno de los más intensos en la región en los últimos años, ha provocado un marcado contraste térmico: mientras en el occidente guatemalteco se alcanzan temperaturas bajo cero, en áreas costeras del Pacífico se mantienen alrededor de 22 grados.
En Honduras, el frente frío número 33 de la temporada ha generado madrugadas gélidas incluso en Tegucigalpa, acompañadas de lluvias débiles en el litoral Caribe y la región noroccidental. El Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advirtió que el descenso será más evidente hacia el viernes, con impactos en el centro y oriente del país.

El Salvador también reporta temperaturas inusualmente bajas en el centro histórico de San Salvador, donde ciudadanos se han visto obligados a usar ropa de abrigo poco común en la capital.
En Nicaragua, la Fuerza Naval suspendió los zarpes en el Caribe debido a la visibilidad reducida y olas de hasta 2,3 metros, producto del frente frío número 32 que afecta la zona. La medida busca prevenir accidentes en embarcaciones menores, turísticas y pesqueras.
Aunque la ola de frío coincide con el temporal extremo que golpea varios estados de Estados Unidos, las autoridades meteorológicas centroamericanas aclaran que no existe una relación directa entre ambos fenómenos.