El presidente de Honduras, Nasry Asfura, anunció que solicitará a su homólogo estadounidense, Donald Trump, la eliminación de aranceles comerciales que afectan la competitividad del país. El mandatario subrayó que Estados Unidos es el principal socio estratégico de Honduras y que resulta vital preservar una relación sólida para impulsar la economía nacional.
Asfura explicó que el eje central de su encuentro con Trump será la negociación de gravámenes que amenazan la producción local, en particular el arancel general del 10 % y el impuesto del 25 % aplicado a los arneses de la industria automotriz, un rubro clave para la maquila hondureña. La reunión está prevista para el próximo fin de semana en Mar-a-Lago, Florida, según confirmó la canciller Mireya Agüero.
El gobernante, quien asumió el poder el 27 de enero, expresó que Honduras necesita condiciones similares a las de Guatemala y El Salvador para competir en igualdad de oportunidades. Además, manifestó su preocupación por la situación de unos 55.000 hondureños amparados bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS), cuya estabilidad depende de decisiones políticas en Estados Unidos.
Asfura calificó de “héroes” a los casi dos millones de hondureños que residen en territorio estadounidense, legales e indocumentados, y destacó que su aporte es fundamental para sostener sectores estratégicos como la maquila, que genera alrededor de 200.000 empleos directos en el país.
En su estrategia para atraer inversión, el presidente anunció el regreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), como garantía de seguridad jurídica para los capitales extranjeros. Reconoció que el Gobierno no puede generar empleo para todos y que la inversión privada es indispensable para atender la demanda laboral de unas 800.000 personas.
Finalmente, Asfura aseguró que su gestión también priorizará la ciberseguridad y la formación tecnológica de la juventud, con el objetivo de devolver esperanza y oportunidades a la población hondureña.