Trump ordena ofensiva contra ciudades “santuario”

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Washington. — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió al Congreso legislar de inmediato para extinguir las denominadas ciudades “santuario”, luego de que dos ciudadanos, Alex Pretti y Renee Good, murieran baleados en Minneapolis durante un operativo de agentes de migración.

El mandatario calificó estas jurisdicciones como “un obstáculo para la seguridad nacional” y aseguró que su administración no tolerará autoridades locales que se nieguen a cooperar con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

En paralelo, Trump anunció el envío de su “zar de la frontera”, Tom Homan, exdirector del ICE y figura clave en la política de deportaciones masivas, al estado de Minnesota, gobernado por demócratas y epicentro de las protestas tras los hechos violentos.

“Estoy enviando a Tom Homan a Minnesota esta noche”, escribió el presidente en su red Truth Social, vinculando la medida con una investigación federal sobre presunto fraude en el sistema de asistencia social del estado, lo que, según él, alimenta la crisis de violencia.

Homan, conocido por su línea dura contra la inmigración irregular, fue presentado por Trump como “un hombre duro, pero justo”, encargado de coordinar acciones federales y garantizar que las leyes migratorias se apliquen sin excepciones.

La iniciativa de erradicar las ciudades santuario ha generado un fuerte debate en el Congreso y entre organizaciones de derechos humanos, que advierten que estas medidas podrían criminalizar comunidades enteras y aumentar la tensión social. Por su parte, líderes republicanos respaldan la propuesta, argumentando que la falta de cooperación local debilita la seguridad y fomenta la impunidad.

En Minnesota, las protestas continúan mientras la población exige claridad sobre las muertes de Pretti y Good y cuestiona el uso de fuerza letal en operativos migratorios. El envío de Homan marca un nuevo capítulo en la confrontación entre el Gobierno federal y los estados que defienden el modelo santuario, en un contexto de creciente polarización política y social en Estados Unidos.