Nevadas y vientos árticos golpean a millones de estadounidenses

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Washington D.C., Un temporal invernal de proporciones históricas, bautizado como Tormenta Fern, ha golpeado con fuerza a Estados Unidos, dejando a más de un millón de ciudadanos sin suministro eléctrico y provocando una emergencia nacional.

Expertos del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) han descrito el fenómeno como uno de los más extensos y peligrosos en décadas, con afectaciones que se extienden desde Arizona hasta la costa este, cubriendo más de 2,900 kilómetros de territorio. 

Las temperaturas han alcanzado niveles extremos, con registros de hasta **-43 grados Celsius en algunos estados del norte**, mientras que la combinación de nieve, lluvia helada y vientos de más de 70 millas por hora ha generado condiciones de alto riesgo. La tormenta ha ocasionado más de 7,800 cancelaciones de vuelos, cierres escolares y la suspensión de actividades comerciales en múltiples estados, incluyendo cadenas como Walmart, que reportaron dificultades para operar en más de 40 estados. 

Hasta el momento, las autoridades han confirmado al menos 12 muertes relacionadas con el temporal, mientras que millones de personas permanecen bajo alertas de frío extremo y tornado en regiones como Alabama, Florida y Georgia. Los expertos advierten que el impacto podría prolongarse durante varios días, con carreteras bloqueadas, comunidades aisladas y un sistema eléctrico bajo presión. 

El presidente Donald Trump ha instruido a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) a coordinar esfuerzos con gobiernos estatales y locales para restablecer el servicio eléctrico y garantizar refugios temporales para los afectados. Asimismo, se han desplegado brigadas de emergencia para atender a las poblaciones más vulnerables, especialmente adultos mayores y familias en zonas rurales. 

Los meteorólogos señalan que la magnitud de la tormenta podría convertirla en un evento recordado por décadas, no solo por su intensidad, sino por la capacidad de paralizar a más de 180 millones de personas bajo algún tipo de advertencia climática.  En conclusión, Estados Unidos enfrenta una crisis humanitaria y logística sin precedentes en pleno invierno, con el reto inmediato de restablecer la energía y garantizar la seguridad de millones de ciudadanos atrapados en el frío extremo.