El Real Madrid vivió una noche de reconciliación en el Santiago Bernabéu, donde goleó 6-1 al AS Mónaco en la séptima jornada de la Champions League.
El encuentro, marcado por la tensión previa tras los silbidos que recibió Vinícius Jr. en el duelo liguero contra el Levante, se convirtió en un bálsamo para el brasileño, que respondió con una actuación estelar: dos asistencias y un golazo que le devolvieron el aplauso de la afición.
El partido comenzó con un doblete de Kylian Mbappé en la primera mitad, demostrando su voracidad ofensiva y dejando claro que no tendría contemplaciones frente a su antiguo club.
En la segunda parte, el Madrid desató un vendaval ofensivo con goles de Mastantuono, Bellingham, un autogol de Kehrer y el tanto de Vinícius, quien fue elegido MVP del encuentro.
La victoria no solo consolidó al equipo blanco entre los ocho mejores de la competición, sino que también calmó las aguas en un Bernabéu que había mostrado su descontento días antes.

La reconciliación con Vinícius fue uno de los momentos más simbólicos de la noche: de los silbidos a la ovación, el brasileño supo transformar la crítica en motivación.
El Mónaco, debilitado por bajas importantes y sin capacidad de reacción, apenas pudo contener el ímpetu madridista.
La diferencia de nivel quedó reflejada en el marcador y en la intensidad de un Real Madrid que, pese a mostrar aún deficiencias defensivas, exhibió un hambre de gol insaciable liderado por Mbappé.
Con este triunfo, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa sumó su quinta victoria en Champions y se quitó de encima la palabra “crisis”.
La noche plácida en Chamartín dejó un mensaje claro: el Madrid sigue siendo candidato firme y Vinícius, tras la tormenta, recuperó el cariño de su gente.