El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a Groenlandia en el centro de la agenda internacional durante su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos 2026. En un discurso cargado de críticas hacia Europa y la OTAN, Trump afirmó que la isla, territorio autónomo de Dinamarca, es clave para la seguridad nacional estadounidense frente a la influencia de **Rusia y China en el Ártico**.
Trump describió a Groenlandia como un “pedazo de hielo” que solo Estados Unidos puede defender, y aunque descartó una acción militar, aseguró que está listo para iniciar **negociaciones diplomáticas**. “No queremos conflictos, queremos acuerdos. Pero Groenlandia debe estar bajo la protección de Estados Unidos”, señaló el mandatario.
La propuesta generó inmediata reacción en **Copenhague**, donde el ministro de Asuntos Exteriores danés, **Lars Løkke Rasmussen**, rechazó cualquier posibilidad de negociar la soberanía de Groenlandia. “No puede ser. Dinamarca respeta la integridad territorial y no está en discusión”, afirmó Rasmussen tras el discurso.

La **Unión Europea** también anunció una respuesta “firme” a las aspiraciones de Trump, subrayando que la isla es parte del Reino de Dinamarca y que cualquier intento de anexión sería considerado una violación del derecho internacional.
Groenlandia, con apenas 56 mil habitantes, posee vastos recursos naturales, incluyendo **tierras raras y minerales estratégicos**, además de una ubicación geopolítica privilegiada en el Ártico. Para Washington, controlar la isla significaría reforzar su presencia militar y energética en la región.
El discurso de Trump en Davos profundizó la tensión diplomática con Europa y abrió un nuevo capítulo en la disputa por el Ártico. Mientras tanto, Dinamarca y la UE reiteran que la soberanía de Groenlandia no está en negociación.