La posibilidad de un aumento inmediato en las tarifas de peaje de la carretera CA-5 Norte quedó en suspenso luego de un acuerdo alcanzado entre transportistas de carga pesada y directivos de la Concesionaria Vial de Honduras (COVI). El entendimiento establece un compás de espera hasta el 21 de enero de 2026, fecha en la que se retomarán las conversaciones para definir si se aplicará o no la nueva tarifa en esta estratégica vía que conecta Tegucigalpa con San Pedro Sula.
El anuncio se produce en medio de la polémica generada por la decisión de COVI de aplicar un ajuste a partir del 15 de enero, con incrementos que oscilaban entre 9 y 98 lempiras, según el tipo de vehículo. Sin embargo, la presión ejercida por el sector transporte, que advirtió sobre posibles paros y bloqueos, llevó a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) a suspender la medida hasta el 26 de enero, dando margen para nuevas negociaciones.

El ministro de Infraestructura, Octavio Pineda, confirmó que la suspensión busca evitar un impacto inmediato en la economía de los conductores y consumidores, ya que la CA-5 es la principal arteria vial del país. “Estamos escuchando las demandas de los transportistas y buscando un equilibrio entre la sostenibilidad del contrato de concesión y la capacidad de pago de los usuarios”, declaró.
Los transportistas de carga pesada argumentan que el incremento afectaría directamente los costos de operación y, en consecuencia, el precio de los productos básicos. Por su parte, COVI sostiene que el ajuste responde al vencimiento del acuerdo previo con el Gobierno que mantenía congeladas las tarifas desde 2023, y que los nuevos valores son necesarios para garantizar el mantenimiento de la carretera y la recuperación de la inversión.
La próxima semana será decisiva: si no se logra un consenso, el aumento podría entrar en vigor el 26 de enero, lo que marcaría un nuevo capítulo en la relación entre el Estado, la concesionaria y los usuarios de la vía más transitada de Honduras.