Guerra de Pandillas: 2 muertos en cancha de fútbol

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Una histeria colectiva causó una balacera cuando ultimaban a dos personas, el jueves en la noche, al interior de una cancha deportiva privada, ubicada entre las aldeas San José y Santa Cruz de Soroguara, al norte del Distrito Central, en el departamento de Francisco Morazán.

Las víctimas fueron identificadas como Denis Alfredo Gómez Martínez (25) y Fredy Antonio Morales Martínez (44), ambos residentes del mismo sector donde fueron ultimados a disparos por razones aun no establecidas para la Policia Nacional.

El suceso se registró a eso de las 7:30 de la noche, cuando varios jóvenes participaban de un encuentro deportivo, mientras otros aficionados los alentaban afuera del campo de futbol.

De repente, varios sujetos llegaron a bordo de al menos dos automóviles y se bajaron de los carros, blandiendo armas largas y cortas de grueso calibre.

Seguidamente, los malvivientes con pintas de “mareros” ingresaron al centro de recreaciones por la fuerza, amenazando a todos los presentes.

Segundos después, los antisociales ubicaron a dos hombres, matando uno a la orilla del campo y el otro en una loma que sirve de galería. Ambas víctimas murieron al instante, tras recibir ráfagas de disparos en sus cuerpos.

Varios de los jugadores y aficionados al ver a los hombres armados corrieron por sus vidas, mientras los victimarios acababan con la vida de dos personas.

Cumplido su vil cometido, los homicidas huyeron del lugar con rumbo hasta el momento desconocido.

Media hora después, autoridades policiales y técnicos forenses llegaron a la escena criminal, para resguardarla y realizar el respectivo levantamiento cadavérico de las dos malogradas personas.

A la escena sangrienta también llegaron agentes de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), para recabar evidencias de lo acontecido. Preliminarmente, agentes policiales extraoficialmente indicaron que se podría tratar de un ajuste de cuentas por la pelea de territorio para la venta de drogas en ese sector, periférico a la capital.

Supuestamente, el sector anteriormente mencionado es controlado por la pandilla 18 y sus rivales de la “MS-13” llegaron a cometer los homicidios, como represalia por la venta de drogas o alucinógenos.