El ejército israelí ha intensificado su operación terrestre en el sur de Gaza, ampliando sus acciones después de que Hamás disparara cohetes en respuesta al aumento de la muerte de civiles, desde la reanudación de las acciones militares israelíes.
La escalada del conflicto ocurre tras dos meses de una frágil tregua, que se rompió cuando Israel lanzó bombardeos masivos el martes, seguidos de nuevas operaciones en terreno el miércoles, con el objetivo de presionar a Hamás para la liberación de rehenes.
Desde el reinicio de los ataques, la agencia de Defensa Civil de Gaza, gobernada por Hamás, reporta al menos 504 muertes, entre ellas 190 menores, evidenciando la crisis humanitaria agravada en la región. Este jueves, el ejército israelí informó sobre “operaciones terrestres en la zona de Shabura, en Rafah”, mientras continuaba su avance “en el norte y el centro” de Gaza.

Poco antes, el brazo armado de Hamás anunció que había atacado Tel Aviv como represalia por lo que calificó de “matanza de civiles”. Israel, por su parte, confirmó la interceptación de cohetes disparados y advirtió que otros dos proyectiles cayeron en áreas despobladas. Las alarmas antiaéreas también sonaron en Jerusalén debido a un proyectil lanzado desde Yemen, donde los hutíes, aliados de Hamás, tienen una influencia significativa.
La oleada de ataques israelíes representa uno de los episodios más mortales desde que se inició la tregua el 19 de enero. Philippe Lazzarini, jefe de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA), expresó su alarma ante lo que consideró “una inhumana prueba” sobre la población de Gaza, que enfrenta una grave crisis humanitaria.
La presión internacional ha aumentado, con llamados a un alto el fuego de ciudadanos como Mohamed Husein, quien clamó: “¡Queremos un alto fuego! ¡Somos palestinos indefensos!” Las acciones recientes han suscitado indignación en varios países árabes, Irán y Europa. A pesar de las críticas, el presidente estadounidense, Donald Trump, declaró su apoyo a la reanudación de las operaciones militares por parte de Israel.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, señaló que estos ataques son “solo el principio”, enfatizando la necesidad de presión militar para asegurar la liberación de los rehenes que aún permanecen en poder de Hamás. Actualmente, de las 251 personas secuestradas, 58 continúan en Gaza, mientras que 34 han sido declaradas muertas por el ejército israelí.
El ejército israelí ha intensificado las medidas de control, incluyendo la prohibición de circulación por la principal carretera que une el norte y el sur de Gaza. En medio de esta situación, cientos de palestinos han comenzado a huir hacia el sur, utilizando las vías disponibles y transportando sus pertenencias en busca de seguridad. El portavoz del gobierno israelí, David Mencer, afirmó que el ejército está “controlando ahora el centro y el sur de Gaza” y estableciendo una zona de amortiguación entre ambas áreas.